jueves, 3 de abril de 2014

Un cuento con final ABP



Había Una vez un maestro que no quería complicarse la existencia con nuevas metodologías. Todos los días  explicaba la lección perfectamente sentado en su mesa y siguiendo a pies juntillas el libro de texto. Como siempre se había hecho. Después mandaba ejercicios para hacer en clase y para hacer en casa. Al día siguiente los mismo y  al siguiente lo mismo y al siguiente….
Pero un día miro a sus alumnos como nunca lo había hecho y se dio cuenta que se aburrían como ostras de tanta charla y de tantos ejercicios del libro. Sin participar activamente en la clase. Sin moverse de la silla y sin apenas mover sus mentes. Sin crear y sin hacer. Aquellos alumnos no podían elegir estaban siendo educados para el conformismo y la aceptación de la realidad tal cual se plantea. En su formación se estaba olvidando lo más importante del ser humano. La capacidad de elegir libremente, equivocándose y aprendiendo de los errores.
El maestro pensó que lo hacía bien. Como le habían enseñado. Presentaba los contenidos, obligando a los alumnos  a hacer prácticas y hacia exámenes. Como a él le habían enseñado.
Pensó que aquello no era suficiente. Que faltaba algo. Se dio cuenta que él también se aburría y que sus alumnos no eran capaces de expresar sentimiento, ideas, sensaciones, inquietudes, preocupaciones…. Tampoco eran capaces de elegir, dialogar, llegar a acuerdo, sacar conclusiones y solucionar problemas de forma razonada.
Sus alumnos y él estaban gravemente enfermos del mal de la “Enseñanza directa”. Sabían memorizar pero no sabían aprender a hacer. No eran capaces de Buscar, elegir, discutir, aplicar,
Errar, corregir, ensayar, resolver.  Ni  de aprender a aprender.

Quizás en pasados siglos su forma de enseñar estaba aceptada pues no se conocía otra, pero ahora  sus alumnos no estaban siendo preparados para afrontar los retos del siglo 21. Donde los cambios suceden rápidamente y donde las capacidades de adaptarse a las circunstancias cambiantes era algo más que necesario.
Recurrió a su libro de texto buscando soluciones. Pero no las encontró.
Habló con compañeros que le mostraron otras formas de formar, enseñar y capacitar a sus alumnos. Cayó en la cuenta que tenía que dar un giro a su vida profesional,  que el libro no era la biblia y que  complicarse la vida con nuevas metodologías, tenía premio. Sentirse mejor docente y ver a sus alumnos pasarlo bien en clase mientras que se formaban.
Confuso pero ilusionado se apunto a numerosos cursos que poco a poco le fueron abriendo los ojos, la mente y dotándolo de nuevos recursos innovadores, motivadores y adaptados a los nuevos tiempos. Se encontró en medio de sus alumnos y no enfrente. Sugiriendo y no explicando. Indicando y no mandando.
Leyó sobre el aprendizaje activo y se llenó de ideas sobre aprendizajes basados en tareas, proyectos, retos, descubrimientos, problemas reales y de una enseñanza viva.
Sus alumnos aprenden ahora de forma compartida, buscando recurso en la red, asumiendo retos y descubriendo que son capaces de comunicarse, resolver problemas y trabajar en grupo. Estos alumnos ya no se aburren en clase. Disfrutan y aportan sus ideas de forma creativa e ilusionada. Su mente se mueve a la par que desarrollan destrezas, habilidades y se capacitan para el futuro. Creando, decidiendo y haciendo.

El maestro se sienta menos y se cansa más. Cuando se acuesta por las noches está satisfecho de haber encontrado otra manera de enseñar muchos más motivadores para sus alumnos y pare él mismo. Han encontrado una pasión perdida.
Sus alumnos le miran de forma diferente y él los siente más cercanos cuando le piden ayuda o consejo.

El último curso en que se ha apuntado online  y que le tiene un poco loco. Se llama “Aprendizaje basado en proyectos”. Tiene que aprender a hacer un blog, apuntarse en Facebook y en Twitter y un montón de cosas más. Espera le hago más competente como docente.

En ocasiones en la vorágine de alguna actividad, mira con añoranza el libro de texto y se dice así mismo. “Quien iba a decir compañero que eras un recurso más”

@maestrovirtual


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